Pensar que fuimos, puede ser más abrumador que preguntarnos que somos o en su medida que seremos, pues sabes que una vez pasada la noche todo queda en manos del pasado. Tan solo vamos buscando ridículos finales para esto que no sabemos cuándo comenzó, si fue cuando te vi de lejos y el aire jugaba con tu pelo y entonces me sacaba sonrisas verte allí sin más apuros ni preocupaciones, si quizás fue cuando mi sonrisa llego a tu mirada y entonces hiciste un tímido gesto y recogiste poco a poco tus crespos, si fue cuando tus palabras y las mías formaban frases que quedaron grabadas más que en la memoria , si quizás fue cuando el tiempo era lo que pasaba cuando ya no estabas cerca o cuando venia la noche y nos arropaba con su mágico encanto de libertad y sensualidad y entonces allí sin más preguntas nos despojamos más que la ropa y mis manos encajaban perfectamente en tu espalda y tus manos sostenían a la perfección mis piernas y entonces allí sin más apuros amanecíamos quemándonos la piel.
No sé si fueron cuatro meses, o quinientos días, quizás mil y una noches, si te conocí ayer y por la mañana solo quedaba el perfume de noches de aventura, un cigarrillo y un café.
Y me fumaré cada paso que des (ande), y dejaré de extrañarte tanto, y haré el amor con tanta gente que olvide que el único lugar donde siento volar es allí debajo de tu ombligo.
Luisa Fernanda Pardo
No sé si fueron cuatro meses, o quinientos días, quizás mil y una noches, si te conocí ayer y por la mañana solo quedaba el perfume de noches de aventura, un cigarrillo y un café.
Y me fumaré cada paso que des (ande), y dejaré de extrañarte tanto, y haré el amor con tanta gente que olvide que el único lugar donde siento volar es allí debajo de tu ombligo.
Luisa Fernanda Pardo