miércoles, 18 de enero de 2012

Viajaré con el recuerdo tenue de tu voz, donde quiera que vaya, caminare con tu ausencia y cada noche haré el amor con tu aroma. No será difícil el adiós amor, no lo será. No lo será porque sabes que cuando quieras vuelo, corro, camino, a encontrarme con lo desconocido de tu mirada y tu sonrisa ebria de historias.

No será difícil decir adiós porque mi amor no entiende de pasados, tu nombre no me quedará en pretérito y cada paso que desande lo haré contigo, por eso amor, no te olvidare. Y te llevare a unos cuantos crepúsculos y te escribiré unas cuantas letras, de esas celosas y cansadas, llenas de ese sabor amargo pero bien sentido que nos queda después de beber un trago de vodka.  Y me fumaré cada canción que susurrabas en noches muertas, fumaré tus cartas, pegaré tus fotos en la entrada de la habitación  donde jugábamos a hacernos uno, donde el piso fue testigo de lo que allí sentimos y las paredes frías aruñadas con tu nombre no hacen otra cosa más que llamarte.

Al final de los días no quedará más recuerdo de ti, que yo.