Una sonrisita se me escapo volando, entre crespos espesos y casitas de cartón también paso, llego a algo que brillaba, muy redondo o barrigón como ella la llamo, sin saber que era la luna, su puerta tocó, la luna le abrió -Qué quieres pequeñita?- La sonrisita respondió- Qué es usted- pues ya deberías saberlo me llamo luna o estrella, juanita o graciela, pero me conocen más como luna, y soy el alma de la noche y la farola más grande del cielo, cuido sus sueños y hasta aquí llegan sus más profundos juramentos, hay unos por ejemplo que se encuentran los dieciséis a tres cuartos de este cielo y la sonrisa de ellos es algo parecida a la tuya, - lo siento señora, soy de uno de ellos solo venía a pedirle que nunca apague este cielo, que nunca se canse de esperar, y que ningún poeta me la venga a robar.
"Que el tiempo pase, que el alma aguante que la música nos acompañe y que las vías nos alcancen"
jueves, 29 de diciembre de 2011
A unos crespos de té rojo
Una sonrisita se me escapo volando, entre crespos espesos y casitas de cartón también paso, llego a algo que brillaba, muy redondo o barrigón como ella la llamo, sin saber que era la luna, su puerta tocó, la luna le abrió -Qué quieres pequeñita?- La sonrisita respondió- Qué es usted- pues ya deberías saberlo me llamo luna o estrella, juanita o graciela, pero me conocen más como luna, y soy el alma de la noche y la farola más grande del cielo, cuido sus sueños y hasta aquí llegan sus más profundos juramentos, hay unos por ejemplo que se encuentran los dieciséis a tres cuartos de este cielo y la sonrisa de ellos es algo parecida a la tuya, - lo siento señora, soy de uno de ellos solo venía a pedirle que nunca apague este cielo, que nunca se canse de esperar, y que ningún poeta me la venga a robar.
Una sonrisita se me escapo volando, entre crespos espesos y casitas de cartón también paso, llego a algo que brillaba, muy redondo o barrigón como ella la llamo, sin saber que era la luna, su puerta tocó, la luna le abrió -Qué quieres pequeñita?- La sonrisita respondió- Qué es usted- pues ya deberías saberlo me llamo luna o estrella, juanita o graciela, pero me conocen más como luna, y soy el alma de la noche y la farola más grande del cielo, cuido sus sueños y hasta aquí llegan sus más profundos juramentos, hay unos por ejemplo que se encuentran los dieciséis a tres cuartos de este cielo y la sonrisa de ellos es algo parecida a la tuya, - lo siento señora, soy de uno de ellos solo venía a pedirle que nunca apague este cielo, que nunca se canse de esperar, y que ningún poeta me la venga a robar.
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